Y sí, aquel día 25 llegué a Fisterra, pero más de visita que presencialmente. Tenía preparado unos rituales que hacer allí, pero en cuanto entré al pueblo Vida volvió a hacer amigos. Se trata de Mónica, una australiana que terminaba su camino francés ese mismo día, y que se encariñó con la gatita. Me estoy dando cuenta que Vida parece ser ahora mi guía, y va eligiendo a las personas con quien cruzarme por el camino.
Aquella tarde la pasamos juntos en la playa, y conocí a David, un amigo suyo francés que conoció por el camino. A la noche, la gente se reunió en una hoguera que hicieron entre todos, y compartimos unos tragos de vino.
La verdad que no me dio tiempo a mucho más, pues a la mañana siguiente tenía que volver a por mi bici a Santiago, por lo que fui a mirar los horarios de los buses, y a las 12:00 del mediodia cogí uno rumbo a Compostela. En el mismo iba Émily, la chica francesa con quién caminé unos kilómetros hasta Gijón, hará ya 20 días, y que nunca volví a ver, pero fue la precursora de la idea de viajar con tienda de campaña, pues ella tenía una y fue mi fuente de inspiración. Le agradecí aquel momento, y le hacía gracia ver, como no es la primera vez, que la gente ayuda a otras personas sin saberlo, simplemente comportándose tal como uno es, y exponiendo lo que vas haciendo, puedes ser ejemplo de otros. Simplemente escuchando, y hablando tal vez sobre tu visión de los hechos, puedes ser la clave para resolver un problema que para otros no tiene solución.
Y así funciona todo. Una cadena de confluencias. Como la que nos hizo coincidir aquella mañana en el autobús a los cuatro. Mónica, David, Émily y yo. Curiosidades del viaje, Émily me contó que días atrás había perdido una piedra en forma de corazón que le gustaba mucho. Justo el día anterior, Mónica me había enseñado esa piedra, que me dijo había encontrado días atrás en el baño de un bar. Cuando las presenté, le pregunté a Mónica que le enseñara la piedra a Émily a ver si era la misma, pero me dijo que la había tirado al mar, en el Cabo de Fisterra. A pesar de ello, tenía fotos, y Émily alucinó cuando vio que era la suya. Por su parte, estaba muy contenta de que Mónica la tirase al océano, pues justo su intención era la misma. Así pues, la piedra cumplió con su destino, a través de varias manos.
Lo curioso que me pasó con Mónica, es que justo la mañana en que la conocí me encontré una flecha amarilla en forma de pin, como la que yo había dejado semanas atrás en el Cabo Blanco, enterrada en la hierba para que alguien la encontrara. Me la puse señalando a mi corazón , pues a estas alturas del viaje y de la vida, es dónde quiero vaya quien me encuentre, y ella al verla alucinó, porque justo esa mañana había perdido la suya, que la llevaba en el mismo sitio, y que por la forma del imperdible y ralladuras de la flecha parecía ser la misma.
A mi estas cosas ya no me sorprenden, pues estoy abierto a que la magia suceda en cualquier momento. Como la que surgió entre David y yo simplemente conversando, en el que nos dimos cuenta de que habíamos estado en Argentina al mismo tiempo, hace dos años, y justo la misma fecha en la misma ciudad, Salta. El destino ya nos tenía un encuentro preparado pero allí no nos encontramos porque uno de los dos no estaba abierto a que la magia suceda. Probablemente yo. Pero nos dio una segunda oportunidad para conocernos, porque si algo tiene que pasar al final pasa, y bueno, no sé cual es la misión o mensaje por ahora que tenemos que darnos, pero por de pronto notamos mucha afinidad entre los dos, e intercambiamos unas piedras. Yo le dí una de mis queridas piedras de cuarzo con un poquito de mi energía para que se cumplan todos sus sueños, y el me regaló una piedra opaca de color marrón, que dice que es para canalizar toda la energía negativa y que no se quede dentro de uno. Probablemente el día que le llegue la hora, la tiraré al mar.
Además, al ver que saqué un momento el libro de "El peregrino", me dijo que si lo había acabado. Realmente me quedaba el último capítulo, pero vi en su mirada un deseo inmenso de leerlo, y yo sentí que ese libro tenía que pasar de manos, concretamente a las suyas. A mi me lo regaló Patty, una amiga de mi pueblo, por el hecho de que tenía pensado hacer el Camino y el libro se ambienta en el mismo. La verdad que su lectura me resultó agradable e interesante por la forma que Pablo Coelho expresa la forma de conectarse con el interior a través de las prácticas RAM que de vez en cuando he ido practicando. Pero sobre todo, lo que más me gusta del libro es la dedicatoria que Patty me escribió: "Hay quienes pierden todo al no intentarlo, hay quienes no pierden nada al intentarlo". Esa frase la llevo conmigo desde el día que lo leí, y ha sido una motivación extra desde entonces en cualquier decisión de mi vida. Así, siempre intento lo que me planteo, pues no pierdo nada, y si lo consigo, lo gano todo.
Yo también le escribí una dedicatoria: "simplemente gracias por estar abierto en el momento justo que nos cruzamos, pues así hacemos que suceda la magia, y con ella, la vida". Él me dijo, que si me lo habían regalado a mí, debería de quedármelo, pero yo entiendo que quien me lo regaló lo hizo para ayudarme o darme un empujón a que cumpla mis sueños, y que una vez aprendido el mensaje ese libro tenía que fluir en el Camino, para que con las dedicatorias de todos, sirviese de fuente de inspiración para los próximos peregrinos.
Al día siguiente de todo esto, cada uno siguió su camino, después de haber pasado la noche juntos. Mónica cogió un vuelo para Australia y Émily un tren a Francia. Ambas dos regresaban a sus casas. Por nuestra parte, David y yo seguíamos el camino pero por puntos diferentes, y a la vez los mismos que el contrario pisó. Él vuelve a su casa por el camino del norte, el cual yo hice, y yo vuelvo a mi casa por el camino francés, el cual hizo él. Sonriendo con tanta coincidencia, que no lo son, cuando nos despedimos todavía tenía otro regalo para mi, que al ver que ando escribiendo en las hojas de mis libros, me regaló un pequeño cuaderno de viaje, que seguro me viene genial.
martes, 30 de junio de 2015
lunes, 29 de junio de 2015
Orígenes
25 de Junio. 2015.
Me despierto a orillas del Océano Atlántico. Galicia. Costa Da Morte. Playa del rostro. En medio de la nada. En medio del todo.
En la arena cientos de gaviotas me esperan apaciblemente para darme los buenos días. Nunca había visto tantas juntas y tan tranquilas. Camino por el agua para comentarles a mis pies que hoy será el último trayecto del viaje. Llegamos ya al Fin de la Tierra. Son sólo 10 km desde aquí, por lo que se plantea como tarea fácil.
Vuelvo hacia mi tienda en medio de las 500 gaviotas según la prensa y 100 según la policía. Al momento, todas alzan su vuelo. Mitad para un lado, mitad para el otro, como formando una coreografía en los cielos, o un ritual bailado deseándome suerte en mi último día.
Mi viaje hasta Fisterra, como los antiguos peregrinos, tiene su misión. Purificar mi alma en sus aguas y dejar allí mi pasado para seguir fluyendo en mi presente y volar hacia un futuro nuevo. Renovado. Por eso también en mi mochila llevo un montón de piedras que he ido recogiendo durante todo El Camino, que como me dijo Gustqavo, llevan pegadas las cosas que no quiero de mi, para volver a mi casa uno nuevo. Más persona, más animal quizas. Más humano pero más primario. Menos racional, más pasional. Más abierto, más esencia, más instinto...En definitiva, más puro.
Agarro mi palo, ya sólo de una punta, (la otra la perdí en el proceso de rescate de Vida en aquellas zarzas), y le coloco una pluma negra que encontré los primeros días de mi viaje, allá por el País Vasco. De los orígenes de mi camino, y que presenció todo el trayecto desde mi mochila, impregnada al igual que yo de toda la vivencia. Por eso quiero que hoy esté conmigo, capitaneando el rumbo desde lo más alto del stick, atado con unos juncos, con su debido permiso.
Me enfundo mi camiseta de la Virgen del Amor, portada de este blog, y que le llamo así porque en su mano se ve como reza por amor. Love escrito al revés, para que al yo mirar hacia abajo en algún momento de flaqueza o de grandeza, recuerde que el mundo es movido por amor. La fuerza más grande y más simple que al ser humano a veces se le olvida, pero que cuando se entiende, se comprende y se practica, es asombroso el resultado de paz y felicidad que proporciona. Amor por todo, amor por nada. El Amor Universal, infinito e incondicional, acompañado del poder de la sonrisa.
También se llama Virgen del Amor, porque la persona que me regaló esta camiseta así se llama. Amor. Amiga que conocí hace unos meses en mi pueblo, después de mi estancia en Barcelona y de mis primeras directrices hacia este camino de las energías por parte de mi Chamán de Monserrat. Ella, al verme interesado en el tema y ser conocedora de nuevas fuentes enriquecedoras del interior, me dijo que quizás en Ibiza, dónde ella vive, podría ampliar mi conocimiento al respecto, al ser una isla con puntos energéticos importantes.
Al encontrarme con ella por casualidad y estar abierto al flujo energético, acepté por su puesto su invitación, y durante tres semanas experimenté la energía de la isla en mis propias carnes. La primera semana fue de práctica en campo, haciendo excursiones todos los días a direfentes playas, calas y montañas. Maravilloso. Una isla digna de admirar y de sentir. Las otras dos semanas fueron de asimilación y reflexión, debido a que en el tercer o cuarto día, mi guía o mensajera en ese momento, Amor, me llevó al templo de la Diosa Tanit. Para ella un sitio que la vez que fue sintió cosas muy intensas, y quería que yo viera.
Llegamos juntos al lugar pero me dejó sólo al cabo de un rato al verme interesado mirando la estatuilla de la Diosa Tanit sin desviar mi atención. En realidad yo estaba intentando forzar una conexión con aquel lugar, pero la verdad que no estaba sintiendo nada especial. Cuando me quedé sólo seguí intentándolo pero no hubo manera. De todas formas, aquello era un sitio tranquilo y confortable, y yo agradecí a la montaña y a la Diosa mi estancia en aquel lugar. Fue ene ese momento, cuando ya me marchaba y presenté mis respetos en forma de despedida, cuando algo recorrió mi cuerpo y me puso los pelos de punta. Entró por mi espalda para instaurarse por unos segundos en mi nuca, y así llegar a cada punta de mi cuerpo. Sensación única y placentera a la vez. Me dejé llevar por el momento, cerré los ojos y disfruté de aquello. Cuando cesó, volví a presentar mis respetos, y de nuevo, aquella fría sensación recorrió mi cuerpo. Así durante siete u ocho veces, cada vez de una manera más intensa y cada vez más contento porque esa sensación me hacía sonreir. Parecía que algo allí estaba pasando que había hecho abrir en mí una puerta hacia algún lugar. Una puerta a mi nueva percepción de la realidad.
Caminé después por media hora hacia el coche dónde estaba Amor. Por un bosque entre montañas donde la Orquesta de la Naturaleza empezaba a tocarme sus primeras sinfonías. De aquellas no asimilaba que la ganancia de colores y sonidos era provocada por la energía que había recibido en aquel momento de manera no consciente. Ahora, lo reconozco como tal, y así también me lo hizo saber Amor aquel día, cuando le conté lo sucedido. Mi ninfa de Ibiza.
Y gracias a ella aquí estoy, siguiendo con mi descubrimiento desde el interior a lo más profundo, en el Camino de Santiago, camino de Fisterra.
sábado, 27 de junio de 2015
Decisiones
Lento, despacio. Precioso, maravilloso. Sol anaranjado completamente redondo franjeado a veces por alguna fina nube, que lo hace más interesante. Calmado pero conciso, bien definido.Satisfecho, seguro del trabajo de hoy.
Un barco justo por delante recorre la mar, como en las películas, de ensueño. Y sigo despierto. Más que nunca.Una linea roja ya detrás del océano. Cada vez más pequeña. Un punto...y ya, se fue. Nítido hasta el último momento. ¡Que grande! ¡Que digno! ¡Qué vida la del sol! Todos los días sale con su humilde labor, radiante, con fuerza, y se va tan tranquilo, como sabiendo que lo ha hecho bien. Le admiro y le imito.
Desde que tengo la tienda de campaña valoro aún más los dias si cabe. Cuando me levanto estoy pleno de fuerza, a sabiendas de que es una aventura distinta a la anterior. Recojo todo muy calmado, y valoro el día de ayer. Primera sonrisa del día porque ayer también me acosté sonriendo.Ese es mi objetivo del día. Acostarme y levantarme con una sonrisa. Y en la circunstancia que me encuentro, mi yo siempre lo hace. Soy dueño de mis actos pero siempre guiado. Observo las señales, escucho a los mensajeros y tomo decisiones según lo que sienta. Como el otro día cuando había dos caminos donde elegir, los dos hacia Fisterra, pero uno más largo que el otro.
Mi intención era pasar la noche de San Juan en Finisterre porque sabía que allí se celebraba de una manera especial, pero el día anterior conocí una persona que me hizo cambiar de plan. Almudena, una maga de Barcelona que hace magia y no lo sabe.O sí lo sabe y no lo quiere reconocer.
Nos encontramos en un bar gracias a Vida, conexión últimamente para con mucha gente. A ella, como a otros muchos, le hace gracia alguien que viaja con un gatito negro a su espalda,lo que me facilita tener una primera conversación con los demás peregrinos. Pero de una primera conversación a interiorizar en alguien va mucho, y nosotros en ese día lo hicimos sin darnos cuenta.
Es una chica muy especial y tuvimos momentos realmente mágicos compartiendo nuestras experiencias. Pasamos varias horas caminando juntos, que cuando llegamos parecían haber sido minutos. Un buen día para ambos que compartimos en equipo. Ella me regaló una canción que parecía la banda sonora de mi viaje si algún día fuese película. Iba caminando y cada nota sonaba con mispensamientos y vivencias de días atrás, y a la vez los árboles hacían caer sus hojas a nuestro paso. Magia...Yo le regalé parte de mi energía en una de esas preciosas y amadas piedras de cuarzo que siempre llevo.
Ella dice que en su interior tiene una casa. Una casa con una habitación donde están sus sentimientos. Esa habitación tiene una estantería, y en cada valda unas cajas con los nombres de sus emociones. Al principio me contó que la habitación estaba sucia y no tenia luz. Las cajas desordenadas. Pero que a medida que pasa el tiempo, sin darse cuenta, la habitación un día apareció con luz, limpia y todas las cajas ordenadas. Creo que según ella misma evoluciona, así lo hace su habitación.
Otro día me contó, que de repente vio que esa habitación tenía una puerta. Abrió la puerta y al entrar accedió a una biblioteca. Una biblioteca muy grande, inmensa, con muchos y variopintos libros que todos quiere leer, fuente de su sabiduría. Pero hay uno especial que le gusta leer todos los días. Es grande y con aspecto aviejado, como el libro de Harry Potter me contó. Está encima de un atril, en el medio de la biblioteca, y es el libro desu vida, el cual se autoescribe día tras día y nunca se cansa de leer.
Dice, que al hablar conmigo, y al dar una vuelta por su biblioteca, está viendo que hay otra puerta, que no había visto nunca antes. Muy pequeña, tiene que pasar agachada,y al entrar observa que hay una habitación muy pequeña dónde sólo cabe ella. No sabía que existía, y me dijo, que era la habitación de los momentos mágicos, que juntos, habíamos descubierto.
Me emocioné mucho al escuchar todo esto, e hicieron sentir en mi sensaciones únicas aquel día. Había una Maga por el camino con la que podría practicar magia...Como caminar sin que pase el tiempo, o tapar un rato el sol para facilitar la marcha en un día caluroso.
Los escenarios iban cambiando ese día continuamente, y a cual mejor. Veinte kilómetros que parecieron ser cinco. Ella se quedó en un albergue de un pueblo, de cuyo nombre no me acuerdo, pues había quedado con unos amigos, pero yo, sin compromisos, y con energía renovada caminé durante otros quince kilómetros hasta que anocheció. En este trayecto es dónde tuve que decidir si ir a Fisterra directo o pasar primero por Muxia.
Mi decisión fue guiada por ella sin ella saberlo, pues me dejé llevar por el buen feeling que esa tarde tuve con ella, y a sabiendas que Almudena el día siguiente estaría en Muxía, me dirigí hacia allí. Pensé que quizás, dado que el día siguiente era San Juan, ella Maga, y yo Aprendiz, podríamos hacer algún conxuro juntos esa noche. Pero por miedo, o compromiso con sus lazos, a pesar de que le gustó la idea, no aceptó.
Fue entonces cuando dudé si mi decisión de ir hacia Muxía en vez de Fisterra había sido una buena elección, ya que por quien digamos tomé la decisión tenía otros planes. Casi me dejo llevar por la imapaciencia, pero fue el siguiente día a la noche de San Juan cuando comprendí todo, al encontrarme con un grupo de americanos y canadienses, guiados por una mujer inglesa, Luisa.
Estaban en un puente mirando hacia el río, y yo, curioso, les pregunté que qué había. Me dijeron que se les había caído una botella y no querían dejar contaminación en el río, pero que les era difícil bajar. Sin dudarlo,me descalcé y bajé al río para recoger la botella encantado, pues es algo que yo también vengo practicando. Yo cuido a la naturaleza, ella me cuida mi.
Mientras yo estaba abajo, todos se quedaron encantados con Vida, y la dieron todos sus mimos para cuidarla, en especial Luisa. También estaban agradecidos con mi gesto,por lo que me dijeron que me pasara por una bar después a tomar un café con ellos.
Y así fue. All´ñi que fui. Disfruté de una animada charla con todos, en particular con Luisa, la guñía del Camino, porque era la única que hablaba español. Mi preguntó mis planes después dellegar a Fisterra y le dije que quería volver a mi pueblo en bici. Así, entre bromas y my bad english, les dije a todos que si tenían una me la enviaran a Santiago. Todos rieron, pero Luisa se quedó pensativa y me dijo:
-Tengo una bici, en Arzúa, que no voy a usar en los próximos dos meses,y tal vez, si quieres, te la puedo acercar el viernes a Santiago.
¡¡¿En serio?!! Oh my God¡¡¡¡ El Universo escuchó mis plegarias. El cosmos hizo que gracias a Almudena me dejara llevar por el camino que pasa por Muxía, no para hacer magia en la noche de San Juan como yo pensaba, sino para que la magia se cumpliera al día siguiente alconocer a Luisa, y que ella, desinteresadamente, cumpliera con mi próximo paso en mi destino. Volver en Bici a mi pueblo, algo que me planteé hace tiempo, hablé, comuniqué, pedí incluso en el periódico "La Voz de Galicia", y en el momento menos pensado, y de la forma menospensada,apareció.
Que más pedir, si encima la terraza de mi casa hoy tiene vistas al mar, y las estrellas y la luna ya empiezan a jugar. Si existe eso que llaman felicidad, debe ser algo parecido a esto. Las pequeñas cosas de la vida que te hacen grande.
Playa del Rostro
Y a gélidas aguas del Atlántico llego,
Junio, 24, Playa del Rostro
Aconsejado por una mensajera guía del camino
que como siempre da trazadas al destino.
En la entrada, una joven, sola, pedime fuego.
Le presto el mechero, y le regalo una flor.
Quizás es la chispa que necesitaba ese día,
no tenía buena cara y al momento sonrió:
Buen día señorita, gracias, no hay por qué...
El poder de la sonrisa, magia...
y mágico cielo entre nublado donde de nuevo salió
en ese justo momento el Dios Sol
vislumbrando un halo de luz espectral hasta el bravo mar
como invitándome a pasar.
Sin dudarlo y desnudo camino por su alfombra de arena
Grandes olas me gritan de que entre, sin miedo,
que me están esperando...
Y yo que no rechazo una invitación
me dejo llevar por el viento hasta su interior.
Sin pensarlo
sincero
por el momento...
Máspura la vida brilla
y se respira mejor.
Campo de helechos
Campo de helechos, monte verde...
no hace falta hablar...
Calma, mucha calma...
me siento a contemplar espigados árboles...
Pinos y eucaliptos mueven ramas y hojas,
lentos, muy lentos...
Pequeños y viejos robles cuentan historias,
cuentacuentos...
Fisterra queda cerca y yo alerta,
alma abierta...
Ayer las hogueras...
Mañana la mar...
martes, 23 de junio de 2015
San Juan
Hoy en España se celebra de manera falsa la noche más corta del año. Originalmente una fiesta pagana,el 21 de Junio, en que se encendían hogueras para purificar al sol y darle mas fuerza hasta el solsticio de invierno, cuando es el día más corto. Como otras muchas festividades la iglesia se lo acomodó a su calendario, y así se le da mayor importancia al nacimiento de san Juan Bautista.
Queimadas, conxuros, fuego y sardinas a. a brasa es lo q acontece por tierras gallegas. Las que piso. Hoy concretamente en Muxia. Y de nuevo volví a ver el mar.
Vida está aprendiendo a andar. No es que no supiera, pero ahora hace tramos del camino detrás de mis pies. Me siento como un padre cuando su hijo da sus primeros pasos sin ayuda. Quizas mañana le enseñe a andar en bici.
El día fue nublado, pero como siempre, cuando se cree en estas cosas, el sol me hizo un guiño para que me diera un baño en aguas del atlántico. Aquellas aguas que hace ya mas de 10 años sufrieron la desgracia del chapapote. Un pescador de la zona me dice que es increible la fuente de vida que es el mar, donde en aquellos tiempos todo murió y hoy pesca las mejores lubinas del mercado.
Sin más, desearos una feliz noche, y yo quizás, practique esta noche algún conxuro, para seguir conviviendo con la magia.
Mouxos, coruxas, sapos e bruxas...
Queimadas, conxuros, fuego y sardinas a. a brasa es lo q acontece por tierras gallegas. Las que piso. Hoy concretamente en Muxia. Y de nuevo volví a ver el mar.
Vida está aprendiendo a andar. No es que no supiera, pero ahora hace tramos del camino detrás de mis pies. Me siento como un padre cuando su hijo da sus primeros pasos sin ayuda. Quizas mañana le enseñe a andar en bici.
El día fue nublado, pero como siempre, cuando se cree en estas cosas, el sol me hizo un guiño para que me diera un baño en aguas del atlántico. Aquellas aguas que hace ya mas de 10 años sufrieron la desgracia del chapapote. Un pescador de la zona me dice que es increible la fuente de vida que es el mar, donde en aquellos tiempos todo murió y hoy pesca las mejores lubinas del mercado.
Sin más, desearos una feliz noche, y yo quizás, practique esta noche algún conxuro, para seguir conviviendo con la magia.
Mouxos, coruxas, sapos e bruxas...
lunes, 22 de junio de 2015
Ayer
21 de Junio. Solsticio de verano. Lindo atardecer con "Vida". Así he decidido llamar a mi nuevo compañero de batallas. En parte porque no sé si es gato o gata. En parte porque su mirada así lo expresaba. Mucha vida.. Y así me lo hizo ver este pequeño de ojos azules y pelo negro cuando lo encontré entre las zarzas. Quería vivir y no abandonarse a la suerte en aquel bosque.Quizás su suerte soy yo. Quizás mi suerte es él y por eso vamos juntos. Aunque la suerte no se encuentra, se busca, y él la buscaba con sus tímidos maullidos, más fuertes al verme. Yo justo, pasaba por allí. Él, camino con firmeza hacia mí cuando le llamé, e hizo salir al otro gatito escondido entre la maleza.
El de pelo blanco ya encontró hogar. Vida, se está convirtiendo en un viajero al acompañarme. Y él es el que decide, porque cuando lo dejo en el suelo me busca y me sigue. Ambos dos libres con un mismo destino. Fisterra.
Son casi las 23:00 y el sol abandona la tarde detrás de la ladera. En minutos, la luna ya saluda con ese cuarto creciente. De seguido una estrella, un planeta o un satélite, la verdad que no entiendo mucho de astronomía. Un punto brillante que acompaña a la luna en el principio de la noche. Luego otro. Dos murciélagos revolotean sobre mi cabeza. Un mosquito me pica el pie descalzo. Tumbado sobre la hierba para disfrutar el momento..
El bosque habla a mi alrededor. Los árboles suenan las ramas en forma de chasquido para saludar. Puede que sean animales. Al fin y al cabo este es su hábitat, y yo un invitado. O mejor dicho uno más.
Enciendo mi linterna y sigo escribiendo. Vida, jugueteando a mi lado. Me muerde y se engancha de mi camiseta. Al frente, el horizonte todavía tiene tonos rojizos. Detrás, oscuridad. Mi tienda, en medio de un prado de sembrado ya recogido en los lados. Empaquetado en grandes lonas negras. Y arriba, otras estrella más.
Ya son tres a la derecha de la luna. Y otras tantas a su izquierda. Desde un plano cenital, un hilo de ellas que empieza a formar constelaciones.. Me fumo un piti, me relajo y empiezo a disfrutar del espectáculo.
La función parece que va a empezar.El primer actor que reconozco es la osa menor, en forma de carro grande. Cuatro puntas de cuadrado y otras tres para la cola. Un pájaro canta en el oscuro bosque de atrás. O puede que una serpiente. Es como el croar de una rana pero sin parar en ráfagas de quince segundos.
A lo lejos sonido de coches que me recuerdan que sigo en este planeta. Más cerca, lo que parecen pisadas de un caballo.La fauna se anima, y realmente no se identificar lo que son, excepto los mosquitos que a mi lado pasan bufando. Puede que haya un río próximo, y de allí provengan ciertos raros ruidos de apareamiento de algún anfibio. Más lejano, perros ladrando.
El caballo se acerca, y sin verlo, se va. Medoy una vuelta a mi alrededor para ver si veo algo, pero nada. Parezco estar ssolo, aunque la orquesta de la noche dice lo contrario. Emoción continuada y muy sensitiva. Tranquilo. Yo cuido a na Naturaleza y ella me cuida a mi. Me fumo otro pito, y a dormir.
El de pelo blanco ya encontró hogar. Vida, se está convirtiendo en un viajero al acompañarme. Y él es el que decide, porque cuando lo dejo en el suelo me busca y me sigue. Ambos dos libres con un mismo destino. Fisterra.
Son casi las 23:00 y el sol abandona la tarde detrás de la ladera. En minutos, la luna ya saluda con ese cuarto creciente. De seguido una estrella, un planeta o un satélite, la verdad que no entiendo mucho de astronomía. Un punto brillante que acompaña a la luna en el principio de la noche. Luego otro. Dos murciélagos revolotean sobre mi cabeza. Un mosquito me pica el pie descalzo. Tumbado sobre la hierba para disfrutar el momento..
El bosque habla a mi alrededor. Los árboles suenan las ramas en forma de chasquido para saludar. Puede que sean animales. Al fin y al cabo este es su hábitat, y yo un invitado. O mejor dicho uno más.
Enciendo mi linterna y sigo escribiendo. Vida, jugueteando a mi lado. Me muerde y se engancha de mi camiseta. Al frente, el horizonte todavía tiene tonos rojizos. Detrás, oscuridad. Mi tienda, en medio de un prado de sembrado ya recogido en los lados. Empaquetado en grandes lonas negras. Y arriba, otras estrella más.
Ya son tres a la derecha de la luna. Y otras tantas a su izquierda. Desde un plano cenital, un hilo de ellas que empieza a formar constelaciones.. Me fumo un piti, me relajo y empiezo a disfrutar del espectáculo.
La función parece que va a empezar.El primer actor que reconozco es la osa menor, en forma de carro grande. Cuatro puntas de cuadrado y otras tres para la cola. Un pájaro canta en el oscuro bosque de atrás. O puede que una serpiente. Es como el croar de una rana pero sin parar en ráfagas de quince segundos.
A lo lejos sonido de coches que me recuerdan que sigo en este planeta. Más cerca, lo que parecen pisadas de un caballo.La fauna se anima, y realmente no se identificar lo que son, excepto los mosquitos que a mi lado pasan bufando. Puede que haya un río próximo, y de allí provengan ciertos raros ruidos de apareamiento de algún anfibio. Más lejano, perros ladrando.
El caballo se acerca, y sin verlo, se va. Medoy una vuelta a mi alrededor para ver si veo algo, pero nada. Parezco estar ssolo, aunque la orquesta de la noche dice lo contrario. Emoción continuada y muy sensitiva. Tranquilo. Yo cuido a na Naturaleza y ella me cuida a mi. Me fumo otro pito, y a dormir.
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